Algar Editorial

Cómo adaptar el nivel de lectoescritura y sacarle el máximo partido

5 de junio de 2020

La lectoescritura es la adquisición de la técnica adecuada de descifrado de una palabra o texto, usando para ello habilidades cognitivas, sensoriales y motoras. En el contexto del aula, la lectoescritura es el proceso de enseñanza-aprendizaje a través del cual el alumno aprende a leer y escribir. Se trata de un proceso complejo, dividido en diferentes fases o niveles, que abarca desde los primeros pasos, cuando el niño o niña empieza a reconocer las palabras, hasta su dominio y perfeccionamiento.

Beneficios que aporta la lectoescritura


A través de la lectoescritura los alumnos aprenden a manejar una técnica que les permitirá transcribir los estímulos que reciben mediante el lenguaje oral al soporte escrito, pudiendo asimilar contenidos (mediante la lectura) y transmitir información (a través de la escritura). Obviamente, estos conocimientos son básicos y absolutamente troncales y fundamentales, hasta el punto de que si el alumno no consigue alcanzar una buena base de lectoescritura, probablemente tendrá problemas para seguir el ritmo del resto de asignaturas.
Pero los beneficios de la lectoescritura no se limitan al aprendizaje, puesto que contribuye en gran medida al desarrollo de la imaginación, la empatía, la concentración y otras habilidades:

  • Ayuda a desarrollar las competencias de aprendizaje tanto en niños como en adultos.
  • Es fundamental para el crecimiento personal y el desarrollo de actitudes positivas como el saber escuchar al resto y ponerse en su lugar (empatía).
  • Sirve de guía para orientar y estructurar el pensamiento.
  • Es básica para tener un lenguaje rico y un nivel de expresión adecuado que permita articular un pensamiento complejo, tanto en el plano más práctico como en el reflexivo e incluso abstracto.
  • Es imprescindible para el desarrollo de la imaginación y la creatividad.
  • Sirve para relajarnos y entretenernos.

Los niveles de lectoescritura

Los niveles de lectoescritura, definidos por Emilia Ferreiro en 1979, son las diferentes fases por las que pasa el niño durante su proceso de aprendizaje de leer y escribir. Pese a que los procesos de aprendizaje de la lectura son semejantes a los de la escritura, no son del todo iguales, lo que explica que la escritura cuente con un nivel más.

Niveles de lectura

Los niños y niñas pasan por tres etapas distintas hasta que aprenden a interpretar correctamente textos escritos, es decir, leer:

  1. Etapa presilábica. Es la etapa inicial y surge cuando se le pide a un niño que trate de interpretar el significado de una palabra o un texto escrito. Como aún no es capaz de interpretar los sonidos de cada una de las letras (aspecto cualitativo) ni de identificar la forma escrita de la palabra, al menos en lo que respecta a su tamaño (aspecto cuantitativo), lo que hace el niño es tratar de inventarse el significado, usando para ello su imaginación.
  2. Etapa silábica. En este segundo nivel el niño ya ha comprendido la parte cuantitativa del proceso, por lo que ya es capaz de diferenciar al menos el tamaño de la palabra escrita. Como aún no comprende el significado de cada una de las letras, el alumno deducirá que una palabra representa algunas de las que ya conoce y son de parecido tamaño.
  3. Etapa alfabética. En esta tercera fase el niño ya es capaz de distinguir las diferentes letras entre sí y comienza a interpretarlas. Es decir, comienza a dominar no solo el aspecto cuantitativo del proceso, sino también el cualitativo.

    Niveles de escritura

 

En lo que respecta a la escritura, se suele distinguir una etapa previa de aprendizaje, conocida como etapa concreta, de modo que existe un total de cuatro niveles:

  1. Etapa concreta. Este nivel tiene lugar cuando el niño o niña todavía no comprende en absoluto el funcionamiento de la escritura ni la forma de las letras. Aun así, es posible que intente plasmar textos por pura imitación de lo que hacen los mayores.
  2. Etapa presilábica. El niño es capaz de reproducir algunas letras, comprende que cada una tiene un sonido distinto y hará combinaciones con las que ya conoce, pero aún no es capaz de entender el significado de las palabras.
  3. Etapa silábica. El alumno sigue sin conocer con exactitud el sonido que representa cada una de las letras, aun así tratará de deducirlo a través de las que ya conoce con el fin de representar sílabas concretas.
  4. Etapa alfabética. En el último nivel el niño ya es capaz de descubrir los distintos sonidos que representan cada una de las letras del alfabeto, comprende su significado y es capaz de combinarlas con éxito.

 

Ejercicios y estrategias para mejorar la comprensión en la lectoescritura

Más allá de la compresión lectora por sí misma, para el desarrollo de la lectoescrirua, existe una serie de estrategias o recomendaciones dirigidas a profesores y maestros con el objetivo de optimizar la enseñanza de la lectoescritura en Infantil y Primaria:

  • Adecuar el aprendizaje al nivel en que se encuentre cada alumno de forma personalizada.
  • En la etapa preescolar y primaria es importante que los niños vayan acostumbrándose al hábito de leer un poco cada día, aunque todavía se encuentren en fases iniciales de lectoescritura. Actividades como leerles un cuento corto en clase son muy importantes. Esas lecturas deben realizarse con un tono pausado, marcando muy bien la pronunciación y los signos de puntuación y con inflexiones de voz, con el fin de atraer la atención de los pequeños.
  • Es importante que el alumno adquiera confianza y seguridad en el proceso con detalles o acciones como pasar el dedo debajo de cada palabra mientras practica.
  • Centrarse en el vocabulario. En ocasiones se comete el error de pensar que el alumno o alumna tiene que saber leer para construir un buen vocabulario. Esto no es cierto, ya que la mayor parte del vocabulario es adquirido por el niño antes de aprender a leer y escribir. Si consigues que el niño tenga un vocabulario bien desarrollado, aprenderá a leer más rápida y fácilmente.
  • Comprobar y validar los avances. Es fundamental no tener prisa y no pasar a un nivel superior de aprendizaje hasta que el alumno se sienta totalmente seguro.

En Algar disponemos de propuestas didácticas con actividades de lectura para fomentar y trabajar la comprensión lectora y la escritura adecuadas para cada nivel. También ofrecemos un nuevo modelo de propuesta en el que se trabaja, además de la comprensión lectora y la escritura, la lectura en voz alta, la tertulia dialógica y la escritura creativa. Se trata de Emociónate y Lectura Activa.

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