Algar Editorial

Profesores desde casa, cómo afrontar el final de curso

15 de junio de 2020

Hace unos meses, el Covid-19 llegó para quedarse con nosotros una buena temporada. La cuarentena vino de la mano de la pandemia, encerrándonos a todos en casa y trastocando uno a uno todos los aspectos de nuestra sociedad y, en especial, nuestra manera de relacionarnos. Poco a poco, llega la "nueva normalidad", pero resulta evidente que aún tendremos que convivir con muchos de los cambios que la crisis sanitaria ha traído aparejados. Sobre todo, en el ámbito educativo, donde se ha vivido un final de curso en casa, con alumnos y tutores en plena desescalada.
¿Cómo se ha enfrentado el profesorado a esta nueva realidad académica? ¿Cómo contentar tanto a los padres que quieren que sus hijos sigan trabajando desde casa como a aquellos que piensan que ya realizan demasiadas tareas? ¿Y los horarios lectivos? ¿Hay alguna manera de seguir respetándolos o hay que estar disponible las 24 h del día? Los profesores desde casa se han tenido que enfrentar a todos estos retos y a unos cuantos más, pero la incertidumbre continua.

Posibles escenarios de la ‘’vuelta al cole’’ en España

De cara al próximo curso académico, aún quedan muchas cuestiones en el aire. Por un lado, se teme un posible rebrote de Coronavirus. Por otro, si la situación continúa estabilizada, hay muchas incógnitas sobre cómo podría ser una “vuelta al cole” que no pusiera en riesgo la salud del alumnado y del profesorado. De hecho, el propio Ministerio de Educación plantea tres posibles escenarios para septiembre que deberían empezar prepararse en práctica antes de que acaben las vacaciones estivales.
El primero de ellos es el más optimista y plantea que la evolución de la pandemia podría permitir la asistencia presencial de los estudiantes a los centros educativos sin la obligación de mantener la distancia interpersonal de seguridad, de manera que las clases podrían retomarse con prácticamente total normalidad. El segundo escenario contempla que deba seguir respetándose esta distancia preventiva. En este caso, sería necesario adoptar medidas para optimizar los espacios de los colegios, institutos, universidades, etc. Quizás se tendría que combinar la actividad presencial con la actividad a distancia, adecuar los horarios e, incluso, establecer turnos. La situación, además, requeriría dotar a los centros de equipamiento higiénico y dar formación al profesorado y al alumnado sobre los requisitos establecidos.
Por último, el tercer escenario plantea que un rebrote de Coronavirus obligue a mantener a alumnos y tutores en cuarentena e impida el desarrollo de la actividad educativa presencial. En ese caso, cabría recuperar, implementar y sacar el mayor rendimiento posible a los métodos educativos que los profesores a distancia han desarrollado durante esta primera cuarentena a causa del Covid-19 y que se han mantenido hasta el final de este atípico curso.

 

Tips para profesores a distancia

Enseñar a distancia es una experiencia muy diferente a hacerlo de manera presencial, por eso, desde Algar Editorial queremos ofrecer algunos consejos de ayuda al profesorado que les faciliten la creación de rutinas de trabajo y la organización de su agenda laboral.

  1. Sé comprensivo. Al verse obligados a trabajar desde casa, los estudiantes deben enfrentarse a situaciones y entornos familiares muy dispares, no todos ellos favorables, a la hora de realizar sus tareas. Por eso, es importante ser comprensivo y flexible, así como ofrecer tu apoyo emocional al alumnado.
  2. Decide cómo quieres enseñar. Los profesores a distancia pueden realizar los cursos de manera sincronizada (al mismo tiempo para todos) o desincronizada (ofreciendo materiales que cada estudiante pueda consultar a su propio ritmo). Utiliza el método que mejor se adapte a tus cursos y no tengas miedo de cambiar de uno a otro.
  3. Marca unos objetivos para el curso. Los exámenes y trabajos finales han tenido que adaptarse a las circunstancias. Analiza qué querías conseguir con ellos (aprendizaje cooperativo, comprensión lectora, etc.) y adapta estas actividades al formato online sin perder de vista su fin.
  4. Comunícate mucho. Es importante que los estudiantes se sientan apoyados y comprendidos en esta situación tan excepcional. Mejor pasarse de comunicativo que quedarse corto. Para empezar, facilítales materiales, recursos y, sobre todo, un calendario escolar online. Además, asegúrate de que todos los estudiantes saben cómo contactar contigo.
  5. Evita la ambigüedad. Realizar las tareas desde casa puede costarle el doble a tu alumnado debido a factores ambientales. Por eso, detalla tan bien como puedas cada actividad y asegúrate de que entienden lo que deben hacer en cada caso. Además, deja clara la fecha de entrega de los trabajos.
  6. Pide feedback. Muchas veces, el alumnado detecta errores que los profesores son incapaces de ver. Por eso, es importante facilitarles una manera de darte feedback sobre el curso y las tareas que realizan, aunque sea de manera anónima. Puede ser por correo electrónico, a través de formularios de Google…
  7. Apóyate en tus compañeros. Aunque tu objetivo final es ayudar a tus estudiantes, no te olvides de tus compañeros. Es importante seguir en contacto con ellos, compartir experiencias y, sobre todo, apoyaros los unos a los otros.

 

Recursos para la enseñanza en línea

Aparte de los tips que os hemos ofrecido, la clave está en que los profesores a distancia aprendan a pasar del aula física o presencial al aula virtual, un escenario más que probable en los próximos meses. En este sentido, la actividad docente a distancia precisa la incorporación de herramientas TAC (Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento), aplicaciones y herramientas que, combinadas con metodologías pensadas para el aprendizaje a distancia, facilitarán mucho la vuelta al cole tanto del alumnado como del profesorado.
Así pues, podemos hablar de entornos virtuales de aprendizaje, muchos de ellos gratuitos, como Moodle o Google Classroom, con los cuáles podemos familiarizarnos fácilmente a través de los tutoriales online que encontraremos en su propia página web. También podemos incorporar a la enseñanza aplicaciones y plataformas para la educación abierta, al estilo de ClassDojo –una app que permite conectar a los profesores con familias y estudiantes, creando una comunidad en torno a la clase-, u otras pensadas para trabajar materias concretas, como EkStep (lectoescritura) o Mindspark (matemáticas), herramientas digitales como Flipgrid –que permite proponer actividades en las que las respuestas se dan a través de vídeos cortos-, o Rubistar, pensada para crear rúbricas digitales. Por último, no podemos olvidarnos de recursos para llevar a cabo videoclases, tales como Dingtalk, Lark o Edpuzzle, todas ellas sin coste y muy intuitivas.
En cualquier caso, no podemos olvidar que la educación es una profesión noble, pero también muy exigente con el profesorado, más aún en la situación que nos ha tocado vivir estos meses: cambios en nuestra vida diaria, pasar el día encerrados, perder el contacto físico con nuestras familias… Por eso, hay que recordar la importancia del autocuidado y de la salud mental, de darnos respiros de vez en cuando. Es la única manera de poder continuar enseñando efectivamente y de mostrarse presente a los estudiantes.

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